Brasil sufrió lo indecible para vencer a una Costa Rica ya eliminada. No fue hasta el 91' cuando Coutinho rompió el muro de un Keylor inconmensurable. Neymar dio un espectáculo durante todo el partido y después. Marcó en el 97' y tras el pitido final se derrumbó.


Neymar estuvo crispado durante todo el partido. Protestando a Kuipers repetidamente, pidiendo falta cuando perdía el balón... La corrección del penalti terminó de desquiciarlo. Acto seguido pegó un pelotazo al balón que le való la amarilla. El 10, enfurruscado, tuvo un mal gesto con Keylor antes. Salió el portero y Ney le dejó la pierna, tarde y mal, aunque se disculpó a continuación. Tuvo el gol en un par de acciones, pero no acertó hasta la tercera. El espectáculo no acabó con el pitido final. Acabó el duelo, se arrodilló y lloró desconsolado. Cualquiera diría que Brasil había perdido... Su show no tiene fin.


Keylor sostuvo a Costa Rica reivindicándose como lo que es, uno de los mejores porteros del mundo, por currículum de manera indiscutible, por momento de forma, también. Frenó a Neymar en un mano a mano, en un remate a quemarropa... Estuvo firme en toda la mañana, seguro bajo palos, atento a los balones largos, liderando a la zaga. Hasta que en el 91' llegó Coutinho... Puro portero.


Coutinho está siendo el clavo ardiendo de Brasil, marcador de los dos goles más importantes de Brasil hasta el momento, el de Suiza y el primero a Keylor, el que desatascó el partido y allanó el camino contra Costa Rica. El del Barça apareció en el área para colocar la puntera y batir a Navas por bajo. Decisivo a más no poder.


La lesión de Danilo, que si se clasifica Brasil para octavos llegaría, unida a la de Alves, que se cayó del Mundial, dejó un hueco en el once a Fagner, el único futbolista de todos los de la Canarinha que pisó el césped que no juega en Europa. Hombre de confianza de Tite, no jugaba desde abril, y apenas tuvo protagonismo.