Se dieron a conocer las sanciones que exige la Fiscalía Anticorrupción de España para los implicados en el presunto amaño del partido disputado entre el Zaragoza y el Levante celebrado en el estadio Ciudad de Valencia en la temporada 2010-11, y en el que el mexicano Javier Aguirre fungía como entrenador del cuadro aragonés.

El organismo español exige penas de entre dos y cuatro años de cárcel, además de la inhabilitación por seis más para quienes sean encontrados culpables. El castigo mayor sería para el expresidente del Zaragoza, Agapito Iglesias, así como para otros dos directivos del equipo por supuestos delitos de corrupción deportiva a la que sumaría la falsedad documental.

Para Javier Aguirre y para 36 jugadores (18 del Zaragoza y 18 del Levante), enfrentarían dos años en prisión por el delito de corrupción.

Aquel encuentro culminó 1-2 a favor de los dirigidos por el “Vasco”, resultado que aseguraba la permanencia del equipo condenando al descenso al Deportivo La Coruña (con el también mexicano Andrés Guardado en sus filas).
Las sospechas de un posible arreglo en el resultado saltaron luego de los reclamos de la escuadra gallega, por lo que se abrió una investigación hasta hace poco retomada que podría condenar a los involucrados.

En entrevista con Fernando Schwartz, el “Vasco” negó que exista la posibilidad de que vaya a prisión: “A mí me sorprende mucho que una publicación española afirme que como tengo otro asunto abierto pueda ir a la cárcel, es totalmente falso”, señaló.