Miércoles, 14 Febrero 2018 13:25

Cristiano y Neymar: los amos de la noche

Escrito por marca.com

Llegó el día D. A la hora H, las 20.45 como manda la tradición de la Champions, el madridismo volverá a encomendarse a Cristiano. Como viene haciendo desde 2009, cuando llenó el Bernabéu para dar la bienvenida al luso. Un hecho insólito que inauguró una carrera inaudita en el club blanco. 430 goles contemplan la trayectoria del quíntuple ganador del Balón de Oro (cuatro de ellos de blanco) en el Real Madrid. Tres Champions, competición en la que tiene el récord goleador (115 goles). Nadie más ha pasado de la centena. Ni Messi, el futbolista con el que desde hace una década libra un pulso descomunal, pura historia del fútbol, ni, por supuesto, Neymar, al que hoy tendrá enfrente sobre el césped del Bernabéu. Muchos les comparan, incluso se especula con la posibilidad de que el brasileño se acabe convirtiendo en el jugador que guíe al Madrid en la difícil (e inevitable) transición del post-Cristianismo. Está por ver.  
De momento, en Europa manda Cristiano. Cuatro títulos (tres con el Madrid), una cantidad obscena de goles en una competición en la que suma seis Pichichis, los últimos cinco de forma consecutiva. En esa inercia sigue en este curso, en el que ha sumado ya nueve goles en la liguilla. Marcó en todos los partidos de la fase de grupos. Pero el madridismo tiene especialmente grabado a fuego su poderío en las eliminatorias. No hay más que remitirse al año pasado, el ejercicio de la Duodécima. Cinco goles al Bayern en cuartos, tres al Atlético en semifinales y dos a la Juventus en la final de Cardiff.

Cristiano aparece cuando el equipo más le necesita. Sin sus goles el Madrid boquea como pez fuera del agua. Lo está pagando en la Liga, en la que la producción del portugués está muy por debajo de sus estándares. Y el Madrid no pelea por ese título. Sí quiere hacerlo por la Champions, y sabe que para ello necesita de los goles de Cristiano. El hombre que ha reescrito la historia del Madrid. El futbolista que un buen día decidió que no le bastaba con ser uno más.
Neymar aterriza en el Bernabéu

Fue poner pie a tierra en Madrid e iluminarse la ciudad con los flashes de las cámaras que buscaban su foto en territorio enemigo. No hay duda de que Neymar ha dado un importante salto mediático cambiando el Barcelona por el PSG. Sin la sombra de Messi, todo el protagonismo es para él. Más todavía en la previa de este duelo ante el campeón de Europa, ante el equipo que le tira los tejos, ante la afición que mañana le va a pitar por su pasado, pero que celebraría su fichaje en el futuro, ante todo un Real Madrid frente al que quiere demostrar que está listo para ser el rey del planeta fútbol.

Porque Neymar dejó el Barcelona para jugar partidos como el de esta noche. Disfrutó de importantes duelos de Champions con el conjunto azulgrana, pero como actor secundario. Hoy, él es la estrella, el líder de un equipo que sueña con ganar, por fin, su primera Copa de Europa. Y él, como guía del conjunto francés, como el futbolista más caro del mundo, sabe que le debe al PSG una noche memorable en el campo más espectacular del mundo. Porque en la Champions, no hay un estadio con la mística y la historia del Santiago Bernabéu.
Neymar, además, le debe al PSG una Champions. El año pasado se la quitó con dos goles en la mítica remontada del Camp Nou por 6-1. Una falta suya en el 43' (el 4-1) desató la tormenta final que terminó con el equipo de Emery fuera de Europa. Y esa misma noche, los dueños del PSG decidieron ficharle precisamente para que lo del Camp Nou no se volviera a repetir.

Hoy, con el 10 a la espalda, es la gran amenaza del Madrid y esperanza del PSG. Con unos números diabólicos, está demostrando que sabe ser líder. Suma 28 goles tras 27 partidos oficiales, sumando seis goles en seis encuentros de Champions. Datos inéditos en su carrera y que obedecen al estatus de líder y estrella que goza en el PSG.