Roberto Desachy Severino Roberto Desachy Severino

Una asquerosidad más de los políticos

Dinero y desprestigio es lo único que les sobra y que, al mismo tiempo, comparten la mayoría de los políticos mexicanos, por ello resulta del todo estúpido y hasta de risa el que algunos -al parecer- utilicen la campaña y las siglas de dos partidos (PRI y Morena) para hacerse de más capital…y terminar de asquear a la ciudadanía.

Gerardo Mejía Ramírez, el secretario de Organización de la dirigencia estatal del PRI y que fuera del grupo de Javier López Zavala, ha sido señalado por supuestamente vender candidaturas en algunos municipios, como Pahuatlán, Huauchinango, etc, con el pretexto de contribuir a la campaña de José Antonio Meade Kuribreña.

Incluso, se ha señalado que, supuestamente, el dirigente estatal del tricolor, Jorge Estefan Chidiac, estaría detrás de las maniobras de Mejía Ramírez, aunque -la verdad sea dicha- hasta el momento ningún precandidato ha presentado pruebas o una denuncia formal por este motivo.

Además, quizás no sea de extrañarse el hecho de que al interior del PRI se cometan actos de corrupción, porque dicho binomio (anomalías-priismo) parece indisoluble, como lo demostraron los casos de Enrique Peña Nieto, Javier Duarte, Roberto Borge y una interminable fila de priístas: La llegada de Borge a México

EN MORENA TAMBIÉN SE CUECEN HABAS…DICEN

La supuesta oferta política-social de AMLO y Morena es muy clara: combate a la corrupción e impunidad. Inclusive, el ex dirigente nacional del PRD se ha deslindado de lo que él llama la “mafia del poder”…aunque después los reciba con los brazos abiertos en su partido, como hizo con una “n” cantidad de ex priístas y ex panistas: La plaga política lo que más afecta a los mexicanos

Inclusive, se supone que el movimiento de Andrés Manuel López Obrador no solamente es diferente a los demás partidos, sino que -según ellos- es mejor, superior al PRI, PAN, PRD, MC, Panal, etc. Por lo mismo, las acusaciones que circulan en redes contra su coordinador en la zona de Cholula y consejero nacional, Pablo Salazar Vicentello, sobre la supuesta venta de candidaturas, deberían investigarse a fondo.

Se acusa a Salazar Vicentello de -supuestamente- pedir 50 mil pesos a los precandidatos de Morena en la zona de Cholula, para obtener la postulación. Por si fuera poco, en una carta enviada a medios de comunicación y firmada por sedicentes militantes de Morena, se señaló al mismo personaje de pedir 12 mil peses a los aspirantes en la región de Zacatlán, para pagar una encuesta que definiera la nominación.

Al parecer, lo que enojó a los precandidatos perdedores no fue tanto el dinero que les pidieron, sino que quien se quedó con el nombramiento de aspirante a la alcaldía fue Yibran Farjat, a quien identifican como gente del ex priísta Alejandro Armenta Mier y al alcalde panista, Marcos Flores.

Es cierto que las denuncias pueden ser fuego amigo o parte de la guerra sucia entre partidos, pero también lo es que el proceso de selección de candidatos de Morena ha sido especialmente obscuro, escondido, lejano a sus bases y totalmente desapegado de la transparencia a la que AMLO y Morena aluden con frecuencia: PT acusa imposición de Morena en Acajete