Desaparecidos Desaparecidos

El país de los desaparecidos

En México actualmente no existe un número exacto de personas desaparecidas, ha sido un fenómeno del cual poco se ha visibilizado, sin embargo, a partir de “los 43”, la sociedad se ha visto impactada por la documentación que se ha realizado sobre este caso, desde el aspecto muy particular como el pesar de sus familias, como uno muy general con implicaciones internacionales, por lo cual las instituciones encargadas de su investigación se han comprometido para la búsqueda, esclarecimiento, cuantificación a partir de generar bases de datos científicas con información de personas desaparecidas y cadáveres no identificados, y  sobre todo su prevención.

Es un tema del cual nos sentimos tan distantes, poco identificados y quizá hasta indolentes a la problemática, quizá por ese miedo a vernos involucrados o porque creemos que nunca nos puede pasar, pero ¿cuántos de nosotros hemos tenido a un ser querido desaparecido?, o al menos, ¿cuántos de nosotros tenemos a un conocido que ha tenido a un ser querido desaparecido? Y es entonces cuando nos podemos dar cuanta de la gravedad del asunto, ya que, por cada persona desaparecida, al menos hay seis personas que resultan afectadas indirectamente por tal fenómeno.

Comencemos a establecer las diferencias entre las personas no localizadas de las personas desaparecidas, con base en la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas y Desaparición Cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas, debemos señalar lo siguiente:

¿Qué es un desaparecido?

Es la persona de paradero desconocido y de la cual se presume que su ausencia se relaciona con un delito.

¿Qué es una persona no localizada?

Es una persona de paradero desconocido, cuya ausencia no se relaciona con un delito.

Entendamos también un punto que en lo particular resulta interesante de esta ley, que es la definición actual de la Desaparición Forzada, establecida como la cometida por un servidor público o particular con autorización, apoyo o aquiescencia de un servidor público, la cual presenta dos momentos la privación de la libertad, más el omitir o negar a reconocer la privación o a proporcionar información sobre ésta o sobre su suerte, destino o paradero de la persona.

Su sanción es de 40 a 60 años de prisión, más 10 000 a 20 000 días de multa, para servidores públicos se le sumará la destitución e inhabilitación para el desempeño de cualquier cargo, empleo o comisión pública, hasta dos veces el mismo tiempo que dure la prisión impuesta.

Resulta novedosa la inclusión de los particulares, ya que desde un profundo análisis en muchos casos han estado implícitos en tal delito.

La desaparición cometida por particulares es cometida por civiles, la cual también requiere de dos elementos, privar de la libertad más ocultar a la víctima, o su suerte o paradero, su sanción se establece de 25 a 50 años de prisión más 4000 a 8000 días de multa.

Existen otros delitos relacionados a la desaparición, los cuales tienen que ver con el ocultamiento y los obstáculos que se ponen a las investigaciones y acciones de su búsqueda, de las cuales podremos abordar en otra intervención.

En cuanto a la búsqueda, cabe destacar que se debe realizar de inmediato, es decir, no hay que esperar un número de horas específicas para que se pueda Iniciar, ya que para una investigación siempre las primeras horas son muy importantes para dar con el paradero de una víctima y sobre todo, por las probabilidades para que se encuentre con vida, ya que es evidente que la desaparición de una persona puede estar asociada a delitos como feminicidios, homicidios, secuestros, por mencionar algunos.

Seguramente todos hemos visto por ahí en la calle alguna fotografía de una persona desaparecida, nos hemos enterado por algún miembro informativo o en las redes sociales, pero ¿qué hacemos? Quizá la compartimos, pero no hacemos más allá; es momento de comenzar a prevenir y esto surge desde nuestros hogares, fortaleciendo la comunicación y estableciendo planes con nuestras familias, hay personas que tienden a desaparecer y por ello sus familias no les buscan.

En la media en la que nosotros mismos comencemos a prevenir, la disminución de los delitos se verá reflejada tangiblemente.

Las personas no localizadas o desaparecidas nos faltan a todos, no es solo una problemática que afecte al Estado, por el contrario, afecta a toda la sociedad.